Bonita
como aquellos juguetes
que yo tuve en los días
infantiles de ayer. Bonita
como el beso robado
como el llanto llorado
con un hondo placer.
La sinceridad
de tu espejo fiel
puso vanidad en ti.
Sabes mi ansiedad
y haces un placer
de las penas
que tu orgullo
forja para mi.
Bonita
has pedazos tu espejo
para ver si así dejo
de sufrir tu altivez.
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